En el maravilloso arco doctrinal de la Patrología griega, que se abre en el mismo siglo I con San Ignacio de Antioquía y se cierra con san Juan Damasceno, a mediados del siglo VIII, la presente obra, organizada en dos partes, nos ofrece una ayuda directa para sistematizar la teología mariológica, a través del pensamiento de 36 autores. Como es muy definida la temática, el autor adopta el esquema histórico de los seis primeros concilios ecuménicos y lleva de la mano al lector hacia María por la gran avenida de la Cristología.
Para comprender la verdad sobre María es indispensable estudiar a fondo y asimilar la verdad sobre Jesucristo, el Verbo Encarnado. Además, el plan divino de la salvación nos hace encontrar en María a la gran protagonista, adornada de privilegios y virtudes, que han alegrado y estimulado la piedad cristiana a lo largo de la historia.
Siguiendo el criterio de la Constitución Dogmática "Dei Verbum" del Vaticano II, estas páginas ponen en evidencia cómo la fe de la Iglesia surge, se alimenta y perdura por la Tradición. Los cuatro grandes dogmas mariológicos tienen su raíz tan profunda, que toca los labios y el corazón de las primitivas comunidades. Por los Padres Griegos da gusto reconocer el culto venerable a María como Madre de Dios y Virgen perpetua, así como las expresiones nítidas de fe en su Inmaculada Concepción y en su Asunción gloriosa.